Mundial de ajedrez rápido: Daniil Dubov, un campeón inesperado al que no le gusta jugar este tipo de torneos.

Por el GM Pablo Zarnicki

En un mundial apasionante, Magnus Carlsen se queda con las ganas de conseguir la triple corona, el preclasificado número veinticinco Daniil Dubov da el batacazo y la revelación del torneo, Alireza Firouzja, lidera una generación de jóvenes iraníes que luce imparable.
Si es cierto que en muchas oportunidades la pasión supera a la razón, no cabe ninguna duda que en este campeonato mundial de ajedrez rápido, eso sucedió y mucho.

Se pueden escribir, hablar, opinar y discutir las cuestiones técnicas, las tablas cortas, lo conveniente de jugar tantas rondas por día, la bolsa de premios y muchas cosas más. Pero también uno puede darse el gusto de dejar todo tipo de análisis para más adelante y disfrutar a la par de los mejores jugadores del mundo, que dieron un espectáculo brillante, pocas veces visto.

En San Petersburgo, una de las ciudades más lindas del mundo, se vivieron tres días de emociones permanentes donde las partidas fueron muy cambiantes e interesantes, y sobró ajedrez para pasarla bien.

Apenas comenzado el torneo, la afición entera se sorprendió, cuando el actual campeón mundial, el noruego Magnus Carlsen, no solo perdió la primera partida ante un flojo rival, sino que, mucho peor aún, cayó en la segunda y empezó con 0 puntos sobre 2 posibles, algo que no creo que le haya pasado ni en sus torneos de la infancia.

Repasemos con mayor detalle lo que le sucedió: en la primera ronda estaba jugando fiel a su estilo una partida con ligera ventaja frente al GM Adam Tukhaev (2556 de ELO), cuando de repente, en pleno apuro de tiempo (recordemos que en esta modalidad de ajedrez rápido se juega con 15 minutos + 10 segundos por jugada desde el comienzo), se olvidó totalmente del reloj y perdió por tiempo. Podrán imaginarse su cara y sus gestos.
El campeón mundial, molesto consigo mismo.

A la segunda ronda llegó enardecido y aunque parezca una broma, intentó darle mate pastor a su rival que aunque lo evitó, quedó perdido en pocas jugadas. Sin embargo Magnus, totalmente ganado, siguió jugando sin pensar ni una movida y entró en una combinación fallida donde perdía una pieza y la partida, con lo cual prefirió resistir un poco más sacrificando su dama, pero eso no le alcanzó y cayó derrotado frente al MI Shamsiddin Vokhdiov, de apenas 2304 puntos ELO.

El recorrido que continuó en su torneo no es lo más importante, pero sí hay que recalcar que jugó mal toda la competencia; aun así, como Carlsen es Carlsen, de haber ganado la última ronda a Nakamura (quien jugó torpemente a tablas dejando a ambos sin posibilidades de alcanzar el título), hubiera empatado el primer puesto y accedido a un desempate, donde partía como claro favorito.

En cuanto al campeón, una de las jóvenes esperanzas rusas, Daniil Dubov, jugó a la perfección, lo cual me llamó bastante la atención, tras haberlo visto declarar en una entrevista que odiaba este ritmo de juego. Su explicación: " Tengo claro que cuando juego al ajedrez clásico no salgo, no tomo alcohol y preparo seriamente mis partidas. Cuando se trata de ajedrez blitz (3+2), tengo claro que sí salgo de fiesta, a divertirme y que la noche termine de cualquier manera, total para jugar blitz no hace falta nada más que suerte (?). Sin embargo, con este ritmo intermedio no sé lo que debo hacer: salir o no, tomar alcohol, divertirme o prepararme". Sus palabras más que graciosas resultan bastante inmaduras, pero lo llamativo es que a pesar de sus propios pensamientos, se coronó de punta a punta y con un mérito indiscutible: ganó siete, empató ocho y no perdió ninguna partida.
Nuevo campeón mundial de ajedrez rápido. Daniil Dubov. Tan inesperado como merecido.

La mayor sorpresa fue el iraní Alireza Firouzja, que con tan solo 15 años, tuvo chances de ganar el torneo y terminó en una excelente ubicación en el sexto lugar. Él, como varios de sus compatriotas, forma una lista de jóvenes que, sumados a una nueva generación de talentos indios, alcanzarán pronto grandes resultados, incluyendo probablemente, a un futuro campeón del mundo.

La catedral Manege donde se disputó el torneo, fue una verdadera fiesta del ajedrez: se realizaron partidas simultáneas, charlas, exhibición de objetos hermosos de ajedrez, y muchas actividades más.

Aunque no podemos decir que esta fiesta recién comienza, sí podemos asegurar que todavía falta lo mejor, o al menos lo más divertido. Es que entre el 29 y el 30 de diciembre se jugará el torneo mundial blitz con 21 partidas. Todos los grandes jugadores que participaron del primer torneo volverán a medirse y las miradas, una vez más, y tal vez aún más que otras veces, estarán puestas en Magnus.

Tras haber fracasado (terminó en el quinto puesto, para el sí es un fracaso) vendrá con su aire renovado y sus ganas de venganza. No solo querrá ganar el torneo sino que intentará hacerlo holgadamente demostrando que es el mejor.

Pero dicen "la venganza se sirve en plato frío", y la pregunta es: ¿hará a tiempo Magnus de enfriarse lo necesario para poder enfocarse y mostrar su mejor ajedrez?

Mañana lo sabremos, y ustedes, amigos lectores, quedan invitados a acompañarnos en la transmisión en español (youtube.com/watch?v=uBzxSCqk_V8) que haremos desde las 15, hora local, 9 de la mañana de Argentina. A no perderse ni un segundo de esta fiesta.
San Petersburgo, pleno invierno.
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